sábado, 10 de mayo de 2014

ALES II (Programa para trabajar la lectoescritura, la discriminación auditiva y la conciencia fonológica


Ales II es un programa que permite a los más pequeños aprender la lectura y la conciencia fonológica de forma divertida con los personajes de Peter Pan. En cada una de las actividades que escoges, el programa te ofrece una animación a modo de explicación, de forma que los niños aprenden mientras aparecen los personajes y les cuenta que van a aprender en ese momento y además ofrece sonido y texto para ir seguiendo la animación.

Es un programa educativo muy entretenido que dispone de gran variedad de materiales didácticos para practicar con los más peques, ¡echadle un vistazo!

Para entrar en Ales II debes registrarte al inicio.

pinchar aquí


 


 

para verlo: http://proyectos.cnice.mec.es/ales2/index1.php

JUEGOS PARA TRABAJAR LAS HABILIDADES METAFONOLÓGICAS

Una de las capacidades previas para el aprendizaje de la lectoescritura y la mejora del habla, son las habilidades metafonológicas entre las que se encuentra la conciencia fonológica y silábica.
Podéis trabajarlas con los juegos que os propongo a continuación:

miércoles, 30 de abril de 2014

La intervención familiar es fundamental en el desarrollo del niño

La vida familiar como terapia integral      
Si unos padres tienen un hijo con sordera, lo primero que harán es aprender el lenguaje de signos para comunicarse con él. Si tienen un hijo que necesita ir en silla de ruedas,  no se mudarán a un duplex lleno de escaleras, sino que intentarán que como mucho haya rampas o ascensores si es que ya viven en uno. Si tienen una hija con celiaquía, cambiarán la dieta de su hija, y probablemente la de toda la familia, para no desplazar a la pequeña.
Para el autismo no hay obviedades. Porque el autismo es un trastorno generalizado del desarrollo. Eso quiere decir que el autismo afecta a todas las parcelas de la vida del niño y de su familia. Un niño con autismo no puede aprender a hablar, a decir adiós con la manita, a dar besitos ni prácticamente nada si se lo enseñamos como a un niño sin autismo. La forma de que pueda aprender esas y otras muchas cosas importantes y vitales, es enseñárselas como él requiere y necesita.
Los padres le deben enseñar a comunicarse, a saludar, a mostrar afecto, a ser autónomo, a distinguir qué quieren los demás de él. Y la única forma de enseñarle es con mucha paciencia, mucho amor, pero sobre todo con terapias específicas: integración sensorial, teacch, SAAC (Pecs, Benson Schaeffer), apoyo conductual positivo, floortime, etcétera.
¿Qué ocurriría si al niño con sordera sólo le hablaran la lengua de signsignos 90 minutos a la semana, y el resto de minutos (4110 si pensamos que duerme 10 horas al día), tuviera que aguantar a toda su familia y conocidos boqueando como peces frente a él. Qué ocurriría con el niño en sillas de ruedas si sólo pudiera usarla dos horas al día, y el resto tuviera que arrastrarse detrás de su familia o quedarse atorado en cualquier lugar. Qué ocurriría con la niña con celiaquía si solo recibiera su dieta especial en el comedor del colegio, y en casa tuviera que morirse de hambre delante de los macarrones de la cena. La respuesta es obvia, ¿verdad? Pues la única forma de que un niño con autismo aprenda todo lo que puede aprender, es que sus padres se armen de pictogramas, agendas, historias sociales, juegos de habilidad, trampolines, colchonetas y lo que sea necesario. Para el autismo no hay una receta, hay muchas, y le corresponde a los padres informarse y formarse para poder acercarse a ese niño y enseñarle qué es el mundo y cómo debe relacionarse con él. Igual que lo harían con un hijo sin autismo, claro está. ¿Por qué entonces ha de ser diferente la tarea de los padres?
Suena agobiante, pero no lo es. Lo agobiante es tener un niño que, como no entiende nada, sólo grita como un cuervo y se golpea la cabeza, y en casa corre como un torbellino y trepa hasta las lámparas, y no se puede llevar ni a comprar el pan porque desmonta la panadería. Cuando tu hijo va aprendiendo, todo el esfuerzo vale la pena. Y la buena noticia es que llega un momento en que los padres se olvidan la mayor parte del tiempo de la vida que habían imaginado durante el embarazo. Y la terapia familiar deja de llamarse así para ser otra forma de vivir y compartir, ni mejor ni peor, pero necesaria.
Porque una familia sirve para eso: debe ser el apoyo y el descanso para todos sus miembros, un hogar sin obstáculos para el niño con autismo, para que así no tenga que sufrir una ansiedad apabullante porque nada está hecho a su medida. Igual que los padres del niño con sordera aprenden a bromear en signos entre ellos. Igual que la madre del niño en la silla de ruedas le echa un partido de baloncesto a su hijo y acaba sudada celebrando su propia derrota. Igual que el padre de la niña con celíaca aprende a hacer deliciosos pasteles sin gluten, y ni echa de menos el bizcocho de su abuela. Los padres, los hermanos, los abuelos, los tíos y los amigos de los niños con autismo han de aprender a vivir con naturalidad una vida familiar peculiar, una vida llena de imágenes, signos y estructuras, llena de situaciones que requieren una reflexión, de
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para ver el artículo completo:

http://autismodiario.org/2011/02/08/la-vida-familiar-como-terapia-integral/

sábado, 29 de marzo de 2014

domingo, 2 de marzo de 2014

ENSEÑAR A "SEÑALAR"

EXTRAÍDO de: "Enseñando a señalar"- Juan Martos, Carmen Monsalve y Gema López (es el cap. 5 del libro "El niño pequeño con autismo" Angel Riviere y Juan Martos. Apna).



LOS NIÑOS CON TEA, TIENEN DIFICULTADES DE COMUNICACIÓN (VERBAL Y NO VERBAL) XJ,PARA PEDIR LO QUE DESEAN, NO DESARROLLAN DE MANERA ESPONTÁNEA EL GESTO DE SEÑALAR....  Sin embargo, el resto de niños, lo desarrollan de manera espontánea durante el primer año de vida.

  • ¿POR QUÉ DEBEMOS ENSEÑARLES A "SEÑALAR"?
La conducta de señalar es el primer gesto verdadero de comunicación porque tiene características de ser intencional, intersubjetivo y simbólico.  
A partir de "este gesto" el niño puede:
1.   Comunicar sus deseos, pedir y conseguir lo que quiere rápidamente, sin necesidad de recurrir a palabras,  signos y/o pictogramas. El niño puede  señalar incluso cuando no sabe que los objetos tienen nombres.
2.  Los adultos van a atender y entender de forma más inmediata y efectiva las demandas del niño pequeño con autismo en cualquier situación.
3. Atraer la atención de los demás sobre objetos o acontecimientos que le han interesado.
4. Comprender el significado de este gesto cuando lo hacen los demás y seguir con la mirada la dirección que marca el adulto.
El niño además, debe aprender a comprender que, para que sea efectivo el gesto de "señalar", el adulto o niño con el que interactúe tienen que verlo.

  • ¿CÓMO ENSEÑARLES A "SEÑALAR"?
Secuencia de pasos para enseñárselo (Elizabeth Newson, 1998):

Señalar tocando:
 El objetivo es que el niño se acostumbre a conseguir lo que desea tocando-señalando.
¿Qué hacer?
1. Mostrarle un juguete o comida que le guste mucho (xj: patatas fritas, gusanitos, lacasitos, un poquito de coca-cola, un muñeco que suene....)
2. Cuando vaya a cogerlo, modelarle la conducta de señalar colocando bien su dedo índice. 
3. Debe hacerse sin forzar y de forma rápida pero consiguiendo que  el niño toque objeto en cuestión y dárselo inmediatamente. 
4.  Repetirlo varias veces (xj 6-10 seguidas).

Señalando a distancia:
  1. Poner objetos atractivos y que el niño pueda ver; pero que no pueda alcanzar (xj en una  estantería, dentro de una caja o un bote, sujetándolo en nuestra mano…).

2. Esperamos que intente alcanzarlo, y en ese momento tomaremos su mano y moldearemos su dedo para que señale (pero esta vez, sin tocar el objeto) e inmediatamente darle lo que ha señalado.

Señalar para escoger:
Una ver que el niño se ha acostumbrado a señalar a distancia, podemos  enseñarle a qué elija entre varios objetos, juguetes, comidas, ropa, etc señalando. 
XJ: Le mostramos varias frutas de postre, o varios cuentos o juegos para que señale lo que él quiera. 

En la media en que comprende la conducta de señalar, aprenden a negociar con los adultos y se mejora la comprensión de lo que es comunicación. El hecho de que el niño pueda conseguir negociar debe ser una de las máximas prioridades para establecer la calidad de este tipo de comunicación.

Señalar y usar sonidos o palabras:  
Cuando señale, esperar uno o dos segundo para darle tiempo a nombrar lo que desea. 
Sino habla, le diremos nosotros la palabra (xj: patatas). Aunque el adulto desee que el niño imite la palabra, puede que no esté preparado para ello. Al principio debemos sentirnos satisfechos simplemente con un sonido. Gradualmente el sonido será cada vez más parecido a la palabra que estamos usando.